Cuando te supe triste En verdad que ya no merece Al tener que compararla Samuel Akinin
Veo que han herido tus alas
Que han golpeado a tu ser
Te han hecho mucho daño
Y eso, sí que no puede ser
Quedarme estoico no puedo
Me he enterado, me duele
Un hombre así como ése
le digas, yo te quiero
La soledad hoy nos asusta
Nos adiestramos a ser
El eco del que se quiere
tiemblan las carnes de no volver a ver
La soledad es algo notable
No recordamos otros daños
Más cuando vemos a los años
A veces vemos es deseable
Es un mal que a veces nos toca
Parece ser como la muerte
Y cuando soltamos la boca
Vemos, ya estuvo presente
Se quiere y se ama con todo
Con lo real y lo que uno imagina
Y tú, con tu sonrisa divina
Sé, has amado a tu modo
por ello me entristece tu dolor
Saber que lloras de noche
Que tu mundo él, ha cambiado
Pero que vas a estar mejor
Pues el que dejó que volaras
No imaginó que sola lograras
Estabilizar tu naturaleza
Y volver a ser quien eras
Eres nuestra ave matutina
Que iluminas con tu canto
La soledad de la noche
La tristeza vespertina
Aquél que no supo lo que tenía
Que cambió el oro por plomo
Como en tiempos de moros
De todo aquellos que desconocían
ya no merece tu presencia
Ni merece de tu amor
Quién ha dicho que egoístas
Nos puedan hacer sentir mejor
Quiero sepas una sola verdad
Cuando Dios hizo tu horma
Los demás humanos celaron
Tu dulzura fue una nada más
Lo digo no por cumplido
Por ese decir que solo se va
Lo digo por que lo siento
Y es lo que cuenta en verdad
Deja que el llanto se aleje
Que se curen del todo las alas
los sentimientos digan verdad
Que el tiempo en ti madure
Y sigas siendo reina de los demás
Tags: Una amiga triste